El Alcalde Bloomberg Habla En El Concejo De Relaciones Exteriores Sobre La Necesidad De Aprobar Inmediatamente Reformas Migratorias Para Impulsar El Crecimiento Económico Y Crear Empleos

-- error --Gallery DCR : /templatedata/News/PhotoGallery/data/2011/6/delivers-keynote-address-at-council-on-foreign-relations_30279.xml may not have been deployed

06/15/2011

Un nuevo informe de Partnership for a New American Economy afirma que más de 40 por ciento de las compañías en la lista Fortune 500 son fundadas por inmigrantes o sus hijos

El alcalde Michael R. Bloomberg destacó hoy el rol esencial de los inmigrantes en el crecimiento económico de Estados Unidos y abordó la urgente necesidad de que Washington deje a un lado la política partidarista y aprueba inmediatamente reformas migratorias necesarias para crear puestos de trabajo e impulsar el crecimiento económico, en el discurso central del simposio “El futuro de la política migratoria de Estados Unidos” organizado por el Concejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations, en inglés).  El alcalde propuso tarjetas de residencia para los graduados con diplomas de estudios avanzados en campos esenciales; una nueva visa para emprendedores con inversionistas listos para invertir capital en ideas creadoras de empleo; más visas temporales y permanentes para trabajadores con destrezas especiales; programas para trabajadores “invitados” (guest-workers, en inglés) a fin de asegurar que prosperen la agricultura y otros sectores clave; y una reevaluación de las prioridades de visa que se enfoque en las necesidades económicas de la nación.  En sus palabras, el alcalde también anunció los resultados de un estudio realizado por Partnership for a New American Economy —  una organización bipartidista de líderes empresariales y alcaldes del país entero —, el cual halló que más de 40 por ciento de las integrantes en la lista de las 500 compañías más grandes de la revista Fortune fueron fundadas por inmigrantes o hijos de inmigrantes, y esas compañías emplean a más de 10 millones de personas en todo el mundo, con ingresos combinados de $4.2 billones.  El informe completo está disponible en www.renewoureconomy.org.

A continuación se presenta el texto preparado para el alcalde Michael R. Bloomberg, en un discurso pronunciado hoy en la sede del Council on Foreign Relations en Washington, DC.  Por favor confirme con el discurso final.

“Gracias, Julia, y buenas tardes.  Siempre es bueno venir a una ciudad con un equipo de béisbol por debajo de los Mets en la tabla  de posiciones.

“Pero es verdaderamente un placer estar con ustedes hoy para hablar sobre uno de los asuntos más importantes que enfrenta nuestro país.  Todos están de acuerdo en que nuestro averiado sistema migratorio es un problema enorme, pero nadi, al menos no en Washington, puede concordar en cómo arreglarlo.  Hoy, quisiera hablar sobre cómo podemos arreglarlo — y cómo podemos hacerlo de un modo que tanto demócratas como republicanos puedan apoyar.

“Es irónico que la inmigración divide a esta ciudad, ya que hay tanto de Washington que fue construido por inmigrantes: El diseño de calles fue dibujado por Pierre Charles L’Enfant, un inmigrante francés; la Casa Blanca fue diseñada por James Hoban, un inmigrante irlandés; el Capitolio fue diseñado por William Thornton, un inmigrante británico.

“Esos edificios son no solamente monumentos a nuestra democracia; son monumentos a las contribuciones que millones de inmigrantes han realizado a nuestra nación durante toda nuestra historia.  Pero el monumento nacional más grande de nuestro país — y el hito americano más reconocido en todo el mundo — no es la cúpula del Capitolio, las columnas de la Casa Blanca o los monumentos del National Mall.

“Es la Estatua de la Libertad.

“Desde 1886 — en octubre hará 125 años — la antorche de la Dama de la Libertad ha iluminado los rincones más oscuros de la tierra, atrayendo a las costas de nuestra nación a todos los que ‘ansían respirar libres’.  Sin embargo, no es la antorcha de la Dama de la Libertad, o su corona, o sus cadenas rotas que han inspirado tanto asombro: es su ubicación.

“El poder de sus símbolos reside en la realidad de que la Ciudad de Nueva York es un portal de entrada — una puerta dorada — a la tierra de las oportunidades que es Estados Unidos de América.  Esa realidad es no solo nuestra historia.  Es nuestro futuro.

“No podríamos habernos convertido en una superpotencia global sin las contribuciones de inmigrantes que construyeron los ferrocarriles y canales que abrieron el oeste, que inventaron productos innovadores que revolucionaron el comercio global, y que crearon avances científicos, de ingeniería y medicina que hicieron de nuestra nación el país más innovador en el mundo.

“Pero no se equivoquen: no seguiremos siendo una superpotencia global si continuamos cerrando nuestras puertas a gente que quiere venir aquí para trabajar duro, empezar negocios y perseguir el sueño americano.  El sueño americano no puede sobrevivir si seguimos diciéndole a los soñadores que se vayan a otra parte.

“Es lo que yo llamo un suicidio nacional — y eso no es una hipérbole.  Cada día que no arreglamos nuestras averiadas leyes de inmigración es un día que infligimos una herida a nuestra economía.  Hoy, es posible que hayamos rechazado al próximo Albert Einstein o Sergey Brin.  Mañana, acaso rechazaremos al próximo Levi Strauss o Jerry Yang.

“Y ciertamente estaremos rechazando a mucha de la gente que — como mis abuelos, y sin duda los de muchos de ustedes — vinieron a este país con casi nada excepto una cosa: un deseo de trabajar — y trabajar y trabajar y trabajar — para construir una mejor vida para sí mismos y para sus familias.

“Esta mañana nuestra Sociedad para una nueva economía americana (Partnership for a New American Economy, en inglés) publicó un informe que mira el impacto de los inmigrantes en una gran parte de la economía estadounidense: las 500 compañías más grandes, según la lista de la revista Fortunes.  El reporte halla que más de 40 por ciento de las revistas del ‘Fortune 500’ fueron fundadas por un inmigrante — o un hijo de inmigrantes.  Estas compañías arraigadas en inmigrantes emplean a más de 10 millones de personas en todo el mundo, una población más grande que la de 43 estados.  Y generan un ingreso anual de $4.2 billones.

“Para poner esa cifra en contexto, las compañías americanas fundadas por inmigrantes o sus hijos tienen ingresos más grandes que el Producto Nacional Bruto de cada país del mundo fuera de los Estados Unidos, excepto dos: China y Japón.

“Y esas son solo las compañías de la ‘Fortune 500’.  Cuando se mira la economía en general, los inmigrantes y sus hijos han sido responsables por la creación de millones de empleos más en los 50 estados.  El motivo es sencillo: los inmigrantes son soñadores y gente que toma riesgo con un impulso de triunfar, ya que saben que en nuestro país, el trabajo duro y el talento son recompensados como en ningún otro lugar.

“Ninguna ciudad ha visto el poder económico de la inmigración más claramente que Nueva York.  Históricamente, los inmigrantes son la razón por la que la Ciudad de Nueva York se convirtió en el motor de la economía de nuestra nación.  Y en una historia más reciente, ellos son uno de los motivos principales por los que estamos resurgiendo tan fuertemente de los tiempos difíciles que enfrentamos en las décadas de los ’70 y los ’80.  Vecindarios que estaban abandonados hace 25 años ahora están prosperando, gracias en gran medida a inmigrantes de República Dominicana, Ecuador, México, China, Rusia, Ghana, Corea, India, Pakistán, Polonia, Egipto y todos los demás países sobre la faz de la tierra.

“No hay fuerza más grande para la revitalización económica de vecindarios deprimidos que un influjo de inmigrantes.  Y eso es cierto no solo en Nueva York; los inmigrantes han sido cruciales para resurgimientos económicos en pequeños pueblos y ciudades grandes en todo Estados Unidos.

“Miren a Perry, Iowa, por ejemplo.  Hace una década enfrentaba el estancamiento económico causado por años de declive en la población.  Pero gracias a un influjo de trabajadores y empresarios inmigrantes que han abierto negocios, ahora hay mucho movimiento en la calle principal del pueblo.  Lo mismo es cierto para Lewiston, Maine — una antigua villa industrial en decadencia que se recuperó gracias a un influjo de inmigrantes de África.

“En Atlanta, que ha trabajado duro para convertirse en un imán para inmigrantes bien educados, el poder adquisitivo de los latinos y asiáticos ha ascendido vertiginosamente.  En todo el país, ciudades con el aumento más marcado en trabajadores inmigrantes han experimentado el crecimiento económico más rápido.  Y en Nueva York, los inmigrantes son un gran motivo por el que hemos sorteado la recesión nacional mejor que el país en general.

“La reforma migratoria sería un motor económico para el país entero — creando empleos bien pagados que acelerarán nuestra recuperación.  Ambos partidos políticos mayores y ambos extremos de la avenida Pennsylvania dicen que restablecer el crecimiento económico es su prioridad número uno.  Y debe serlo.

“Sin embargo, hoy, más de tres años después de que nuestro país entró en su recesión más profunda en décadas, el paso más grande por sí solo que el Gobierno federal podría dar para impulsar el crecimiento del empleo — reformar nuestro averiado sistema de inmigración —es una de las bajas del atascamiento partidarista.  Los republicanos han tendido a enfocarse en el control de las fronteras, de forma comprensible.  Es de importancia crucial para nuestra seguridad nacional.  Los demócratas han tenido a enfocarse en una reforma exhaustiva, y eso también es comprensible.

“Es de importancia crucial que creemos un camino hacia un estatus legal permanente para los 11 millones de personas que han permanecido aquí por más tiempo del que les permitían sus visas o que vinieron aquí ilegalmente.  Pero, al llegar a este punto, desafortunadamente, está claro que ambas partes han llegado a un impasse.  Están simplemente hablando a otra parte.

“Y eso nos deja con dos opciones: ambas partes pueden usar el impasse como un tema de cuña para anotar puntos políticos en el 2012, o pueden unirse y adoptar reformas de inmigración que impulsarán nuevas compañías, fortalecerán otras existentes, y ayudarán a crear empleos para los 13.9 millones de estadounidenses que están desempleados o buscando trabajo.

“A medida que comienza a tomar forma la elección del 2012, votantes de todo el país estarán buscando al candidato con un plan para la economía que se pueda alcanzar, no que sea ambicioso.  Especialmente para los votantes independientes, la reforma migratoria será una prueba clave para saber si un candidato desea poner principios económicos sólidos por encima de la política en un año de elecciones.

“Los votantes independientes decidirán el resultado de la próxima elección — justo como hicieron en 2010 y 2008.  Y mientras que no todos tienen las mismas creencias en cualquier tema dado, ellos desean abrumadoramente un liderazgo que sea pragmático, no polarizante.  Ellos desean soluciones centristas, no que se complazca a los intereses especiales.  Y ellos desean que ambas partes dejen de luchar en lo que no están de acuerdo y empiecen a actuar en las áreas en las que concuerdan, y en realidad hay bastantes de esas áreas.

“Líderes de ambos partidos reconocen que el sistema actual arrastra a nuestra economía.  Fue alentador ver que el Presidente Obama dijo recientemente que aumentar oportunidades para que los inmigrantes vengan aquí es una prioridad principal.  Asimismo, fue alentador ver que los republicanos de la Cámara de Representantes presentaron el Plan para creadores de empleos en Estados Unidos (Plan for American Job Creators, en inglés), que incluye más visas para los trabajadores que necesitamos.

“Les tomaría tiempo encontrar a tan solo un economista que piense que el estatus quo es bueno para nuestra economía.  Los votantes también entienden eso.  Un sondeo reciente mostró que dos terceras partes de los norteamericanos — y tres cuartos de los líderes empresariales — reconocen que los inmigrantes juegan un rol importante en nuestra economía.

“Por esto, nuestra Sociedad para una nueva economía americana, la cual cofundé el año pasado con Rupert Murdoch, ha atraído a tantos CEOs.  Y tengo que decirles: reclutar nuevos miembros es uno de los productos más fáciles que he tenido para vender.

“Entonces, con todo este acuerdo — ¿por qué no puede Washington lograr algo?  La respuesta es: sí, podemos.  Y hoy, quisiera esbozar cinco áreas clave donde creo que existe un convenio bipartidista en gran parte en el Congreso, donde se pueden dar pasos inmediatamente y donde el impacto en nuestra economía sería profundo.

“Primero, debemos parar de proveer una educación de primera categoría en el campo de las ciencias y tecnología a estudiantes de ultramar — y después forzarlos a salir [del país].  Los estudiantes vienen de todo el mundo para estudiar aquí — más de 40 por ciento de nuestros graduados de ingeniería nacieron en el extranjero.  Ellos encabezan investigaciones de punta en ciencias.  Pero muchos son obligados a irse cuando se hace evidente que una visa permanente será difícil, si no imposible, de obtener.  Entonces, en vez de quedarse aquí para contribuir a nuestra economía, se van a sus países de origen y trabajan para compañías que compiten con las nuestras.  Eso no tiene sentido alguno.

“Estamos invirtiendo millones de dólares para educar a estos estudiantes en nuestras principales universidades, seguido por una devolución de dividendos económicos a nuestros competidores — gratuitamente.  Los dos partidos deberían acordar una política que permita a cualquier graduado universitario con un título avanzado en un campo esencial obtener un permiso de trabajo — y una oportunidad para ayudarnos a desarrollar nuestra economía.  Debemos permitir a estos estudiantes que permanezcan aquí y formen parte de nuestro futuro; de otra manera veremos nuestro futuro desaparecer junto con ellos.

“Segundo, debemos parar de decirles a los emprendedores extranjeros que construyan sus compañías en otros países.  Nuestra nación es el mejor lugar en el mundo donde empezar una empresa.  Pero en vez de aprovechar nuestros recursos instando a innovadores a venir y quedarse, rechazamos a los emprendedores inmigrantes — aun cuando son respaldados por inversionistas norteamericanos.

“Inmigrantes ayudaron a fundar Google, Yahoo, eBay, Intel y tantas compañías más.  De hecho, inmigrantes ayudaron a fundar un cuarto de todas las compañías de alta tecnología en un período de 10 años.  Y en todas las industrias, la probabilidad de empezar empresas es dos veces mayor que la de los nacidos aquí.  Necesitamos más de estos emprendedores dinámicos — y si no les abrimos nuestras puertas, se irán a otros sitios.  Y los empleos con un buen sueldo que crean se irán con ellos.

“A un emprendedor extranjero con apoyo de inversionistas norteamericanos se le debería otorgar una visa temporal para empezar una compañía en Estados Unidos.  Si después de dos o tres años, el negocio ha generado exitosamente nuevos empleos en el país, al emprendedor se le debería permitir seguir administrando su negocio y recibir un estatus legal permanente.  Somos una nación de emprendedores gracias a que somos una nación de inmigrantes, y en el siglo XXI, la economía global girará más que nunca alrededor de los emprendedores.

“Tercero, debemos parar de decirles a las compañías norteamericanas que no pueden contratar a los trabajadores de alta calificación que necesitan.  Al dificultarles la obtención de visas temporales o permanentes para empleados con destrezas especializadas, el Gobierno federal está ralentizando el crecimiento y — peor — fomentando la fuga de empleos americanos.

“No se equivoquen: si las compañías no pueden contratar a los empleados que necesitan, sacarán sus operaciones del país.  Simplemente vean la decisión de Microsoft de abrir un parque de investigación en Vancouver.  Muchas compañías de alta tecnología también están abriendo oficinas ahí — por una razón: en Estados Unidos no pueden obtener los trabajadores altamente especializados que necesitan.  No solo perdemos esos empleos — perdemos su gasto e impuestos.  Una vez más, esto no tiene sentido.  Estamos incapacitándonos aun cuando nuestra economía se encuentra en una condición crítica.

“La capacidad de atraer y mantener una mano de obra calificada es vital para compañías americanas que compiten en el mercado global.  Eso es cierto no solo en industrias de alta tecnología, sino también para bancos, compañías de seguros, farmacéuticas y hasta empresas de manufactura con grandes operaciones de investigación y desarrollo como Boeing y Caterpillar.  Pero en este momento, el límite de visas H1-B y de permisos de residencia y trabajo es demasiado bajo, y los límites de permisos de trabajo son fijados por país.  Así que Islandia recibe el mismo número de visas que India.  Eso podría ser justo para cada país, pero no es justo para las empresas norteamericanas.  Deberíamos poner un alto a los límites arbitrarios y a los límites impuestos sobre las visas de alta destreza H1-B.  Dejen que el mercado decida.  Estos son fundamentos de una economía de mercado libre — y ambos partidos deberían poder apoyarlo.

“Cuarto, debemos asegurar que grandes industrias tales como la agricultura y el turismo, que dependen de esos empleados que están empezando a ascender económicamente tengan acceso a trabajadores extranjeros cuando no puedan llenar las posiciones con trabajadores norteamericanos.  Estos empleadores quieren una fuerza laboral legal, pero nuestro sistema actual hace eso extremadamente difícil.  Los granjeros tienen que pasar por múltiples niveles de aprobaciones para realizar contrataciones básicas, y en Georgia, donde han tomado medidas enérgicas contra los trabajadores ilegales de granjas, los propietarios de granjas están pasando por una severa escasez de trabajadores.  Esto está aumentando sus costos y dejando cultivos sin cosechar.  En un momento en que los precios de alimentos están en aumento, esto es lo último que necesitan los consumidores— y granjeros — americanos.

“Quinto y último, debemos empezar a asignar más permisos de residencia y trabajo en base a las necesidades económicas.  Ahora mismo, solo 15 por ciento aproximadamente de todos los permisos de residencia se otorgan a empleados y sus dependientes, mientras que el resto son designadas en gran parte a familias de inmigrantes y sus familiares.  En Canadá, esas cifras están invertidas.  El año pasado, dos terceras partes de los inmigrantes en Canadá vinieron por razones económicas, y solo 21 por ciento vinieron por motivos familiares.  Nuestra nación debe honrar siempre nuestra tradición de acoger a los cansados y desolados.  Somos una tierra de oportunidades porque siempre hemos sido un país de compasión.  Pero mientras que seguimos siendo un lugar de refugio y reunión, debemos abrir nuestras puertas más ampliamente a las personas con talento y laboriosas que pueden hacer contribuciones críticas a nuestro crecimiento y prosperidad económicos.  Eso significa incrementar el límite de permisos de residencia en base a nuestras necesidades económicas — para permitir a las personas que ayudan más a nuestro país venir aquí a trabajar, invertir y empezar negocios.

“Las cinco áreas que he esbozado hoy presentan oportunidades reales para un acuerdo bipartidista, y son pasos que pueden ser dados ahora mismo para crear empleos e impulsar la prosperidad en todo el país: más permisos de residencia para graduados de la universidad; más visas para emprendedores; más visas para empleados capacitados; más visas para trabajadores de la agricultura y otros jornaleros de temporada; y más visas que sean distribuidas en base a nuestras necesidades económicas.

“En las siguientes semanas, se espera que el Congreso considere la Ley federal de desarrollo, ayuda y educación para menores extranjeros (Dream Act, en inglés) y e-Verify (o Sistema de verificación electrónica).  Pero, aprobados o no, ha llegado la hora de reenfocar el debate migratorio sobre la cuestión más importante que enfrenta el país: la creación de empleos.  La conversación aquí en Washington sobre inmigración debe ir más allá de las vallas y huellas dactilares; deber ser sobre qué tipo de país queremos que sea Estados Unidos.

“¿Queremos continuar siendo un país de oportunidades para todos?  ¿Y la potencia económica más grande del mundo entero?  ¿Y la nación con los empleos mejor pagados y la mejor calidad de vida?  ¿O queremos enviar más empleos al extranjero y ver a otros países competir con nuestro poder económico, y dejar a nuestros hijos con un país en declive?

“Nuestra nación ha estado siempre avanzando hacia delante porque siempre hemos acogido a más gente que marche con nosotros.  Pero ahora, la mayor amenaza a nuestro futuro radica en negar nuestro pasado.  En el puerto de Nueva York, la Dama de la Libertad está dando un paso hacia delante, y aquí en su 125to año, también debemos darlo nosotros.

“Debemos honrar los valores que hicieron grande a nuestra nación  Debemos adoptar las nuevas realidades de la economía en el siglo XXI.  Y debemos responsabilizar a nuestros funcionarios electos por la producción de resultados, no discursos; por buscar un consenso, no la controversia; por promover el crecimiento económico, no una ventaja política.

“Quizá más que cualquier otra cuestión principal en Washington hoy, existe una oportunidad para un gran avance bipartidista en inmigración.  Si ambos extremos de la avenida Pennsylvania lo aprovechan — y nos toca a nosotros alentarlos — podemos ayudar a poner a nuestra economía en marcha una vez más, y los mejores días para nuestro país — y para los soñadores que lo definen — estarán aún por venir.  Gracias”.

Stu Loeser / Marc La Vorgna

2127882958