Publica Informe El Departamento De Salud Sobre La Tendencia A Fumar Antes, Durante Y Después Del Embarazo En La Ciudad De Nueva York

Entre los años 2004 y 2011, se registró en la ciudad de Nueva York una disminución
en la proporción de mujeres que fumaron durante los tres meses antes, durante
y después del embarazo.

A pesar de la disminución en las tasas de fumar, la proporción de mujeres que dejan de fumar y que recaen después del embarazo difiere entre líneas demográficas.

18 de febrero de 2016 — El Departamento de Salud publicó hoy un nuevo informe sobre la tendencia a fumar antes, durante y después del embarazo en la ciudad de Nueva York. Es bien sabido que fumar durante el embarazo tiene efectos dañinos que incluyen el nacimiento prematuro y un riesgo elevado de ciertos defectos de nacimiento. La exposición de bebés o niños al humo de segunda mano se ha asociado a un mayor riesgo de infecciones de oído y del tracto respiratorio, síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y exacerbaciones del asma. Debido a que el Departamento de Salud puso en marcha un amplio  programa de control del tabaco que abarca a toda la ciudad en 2002, la preponderancia de fumadores entre adultos de 18 años o mayores en la ciudad de Nueva York se redujo de 22 %, en 2002, a 14 %, en 2014. Puede encontrar el informe en el sitio web de la agencia, en nyc.gov/health.

"Nos sentimos orgullosos de ver que con el paso del tiempo ha disminuido la cantidad de mujeres que fuman alrededor del embarazo y aumentó la cantidad de mujeres que dejaron de fumar durante el embarazo; pero los datos muestran que hay disparidades en quienes continúan sin fumar después del embarazo", dijo el alcalde Bill de Blasio. "Continuaremos combatiendo agresivamente la epidemia del tabaco al aumentar el acceso de todos los neoyorquinos a la información y a los recursos para, ultimadamente, salvar vidas ".

"Me complace ver una tendencia descendente en los índices de fumadoras alrededor de su embarazo, pero los índices antes del embarazo continúan siendo demasiado altos, especialmente entre las mujeres blancas, y son preocupantes las disparidades entre quienes dejan de fumar o recaen entre las mujeres de color y con menor nivel de educación", dijo la Dra. Mary T. Bassett, comisionada de Salud. "Tenemos que hacer más para asegurarnos de que todas las mujeres tengan los recursos y el apoyo necesarios para dejar de fumar y que sea permanente. Exhorto a los proveedores de atención médica a que hablen con todas las mujeres de edad reproductiva sobre los riesgos de fumar y de exponerse al humo, y que proporcionen orientación cuando sea necesario".

"Nos alienta ver las reducciones en la preponderancia del fumar, en general, alrededor del embarazo. Sin embargo, las disparidades en el dejar de fumar y en las recaídas resaltan la necesidad de aumentar el acceso a los recursos para dejar de fumar y de abordar los factores subyacentes que contribuyen a las recaídas, tales como la pobreza y otros factores estresantes de la vida", dijo el Dr. George L. Askew, comisionado adjunto para la división de Salud Familiar e Infantil del Departamento de Salud.

"Este informe incluye algunas de tendencias positivas y algunas buenas noticias", dijo Corey Johnson, miembro del Concejo y presidente de la Comisión de Salud. "Las mujeres fuman con menos frecuencia durante el embarazo y también después de dar a luz. Sin embargo, el porcentaje de mujeres que fuman durante el embarazo es demasiado alto y las disparidades entre las comunidades son inaceptables. Espero poder ayudar al Departamento de Salud para atender este asunto y cerciorarnos de que los padres tengan el conocimiento y los recursos que los ayudarán a tomar las mejores decisiones para sus hijos. Agradezco al Departamento de Salud y Salud Mental por tomar un papel de liderazgo en este asunto tan importante".

"Fumar, especialmente entre las madres nuevas y embarazadas, presenta un gran riesgo para la salud y bienestar tanto de la madre como del bebé. A través de los increíbles esfuerzos del Departamento de Salud y Salud Mental de la Ciudad de Nueva York, hemos logrado grandes avances para convertirnos en una ciudad libre del humo del tabaco. A pesar del constante descenso en la cantidad de mujeres que fuman y las enfermedades que ponen la vida en peligro, debemos asegurarnos de que esos logros se reflejen en todos los sectores demográficos al ampliar el acceso a los recursos y los servicios de apoyo que ayudarán a los neoyorquinos a dejar de fumar y a prevenir las recaídas futuras", dijo Laurie A. Cumbo, miembro del Concejo, presidenta del Comité sobre Asuntos de Mujeres.

"Son noticias bien recibidas que el consumo de tabaco esté disminuyendo en la ciudad de Nueva York. La administración del alcalde Bill de Blasio ha mantenido a Nueva York como líder nacional en la lucha contra el consumo de tabaco", dijo Richard N. Gottfried, miembro de la Asamblea, presidente del Comité de Salud de la Asamblea. "Es especialmente alentador que los índices de fumadores estén disminuyendo en las mujeres antes, durante y después del embarazo. El trabajo de liderazgo en salud pública y las autoridades de salud estatal deben redoblar sus esfuerzos por abordar las disparidades en el dejar de fumar en mujeres de color y mujeres que tengan un nivel de educación más bajo".

"Este informe es el más reciente en confirmar la efectividad del esfuerzo de la Ciudad de Nueva York para combatir la epidemia de consumo de tabaco y recordarnos sobre las disparidades significativas en el consumo y la exposición al tabaco que todavía persiste para demasiados neoyorquinos de distintos grupos sociales, económicos y raciales o étnicos. La Ciudad de Nueva York ha sido líder en establecer las mejores prácticas para un control amplio del tabaco que han tenido un efecto dramático en vidas salvadas y en la prevención de la adicción a fumar. Ahora debemos invertir en enfoques más completos que desarrollen la equidad en la salud y lleguen a todos los neoyorquinos", dijo Patrick Kwan, director de NYC Smoke-Free de Public Health Solutions.

Fumar antes del embarazo

Entre los años 2004 y 2011, la proporción de mujeres que fumaron durante los tres meses previos al embarazo se redujo del 14 al 11 %; encabezada por las mujeres no hispanas e hispanas blancas. En 2011, la Ciudad de Nueva York logró el objetivo Healthy People 2020 (Gente saludable, HP por sus siglas en inglés) de reducir el porcentaje de mujeres que fumaran antes del embarazo a menos del 14 %. 

En 2011, las mujeres blancas no hispanas tuvieron la preponderancia más alta en la tendencia a fumar antes del embarazo (15 %), seguidas de las mujeres negras no hispanas (10 %), las mujeres hispanas (9 %) y las mujeres asiáticas/de las islas del Pacífico (3 %).

Fumar durante el embarazo

Entre los años 2004 y 2011, el porcentaje de mujeres que fumaron durante los últimos tres meses de embarazo se redujo del 8 al 2 %, con disminuciones en todos los grupos definidos según la raza/etnia, la educación y el estado de afiliación a Medicaid. La ciudad de Nueva York se encuentra cerca de cumplir el objetivo HP 2020 de menos del 1.4 % de mujeres embarazadas que fuman.

Entre los años 2004 y 2011, la proporción de mujeres que fumaron tres meses antes del embarazo pero que dejaron de fumar para el final del embarazo aumentó del 46 al 82 %. La ciudad de Nueva York superó el objetivo HP 2020 del 30 % de mujeres que fumaron antes del embarazo y dejaron de fumar durante el embarazo. Sin embargo, las tasas de dejar de fumar fueron menores entre las mujeres negras no hispanas y las mujeres hispanas , en comparación con las mujeres blancas no hispanas, las mujeres con alguna educación universitaria o inferior y las mujeres afiliadas a Medicaid.

Fumar después del embarazo

Entre las mujeres que dejaron de fumar durante el embarazo, la proporción de mujeres que recayeron después del parto se redujo del 73 % en 2004 al 49 % en 2011. Hubo más probabilidades de que recayeran las mujeres negras no hispanas en comparación con las mujeres blancas no hispanas (63 % y 43 %, respectivamente).

Fue menos probable que las mujeres volvieran a fumar después del parto en 2011 que en 2004 (6 % y 12 %, respectivamente). Entre los años 2004 y 2011, las tasas de fumar después del parto se redujeron entre las mujeres blancas no hispanas y las mujeres hispanas. Entre las mujeres que fumaron después del parto, la proporción de fumadoras crónicas se redujo del 18 % en 2004 al 5 % en 2011.

Recursos para dejar de fumar para madres nuevas y embarazadas:

Las madres nuevas y embarazadas deben hablar con su médico sobre cómo pueden dejar de fumar. Las herramientas y recursos sobre cómo dejar de fumar y enfrentar los efectos de la abstinencia están disponibles en nyc.gov, bajo NYC Quits, o en este enlace para tener acceso a la guía para dejar de fumar. Las nuevas madres y las mujeres embarazadas también deben considerar los siguientes programas:
  • Apoyo de Medicaid para dejar de fumar: la promoción del beneficio para dejar de fumar de Medicaid ha sido una parte esencial para reducir las desigualdades entre los fumadores, entre los cuales son una disparidad clave los niveles de educación. Puede encontrar información sobre este programa aquí.
  • ESCAPE: este es un recurso gratis disponible para todos los empleados gubernamentales elegibles de la Ciudad de Nueva York. La información de inscripción se puede encontrar aquí.

Recomendaciones a los proveedores:

  • Los ginecólogos, obstetras, pediatras, internistas, médicos de familia y otros proveedores deberán hablar sobre el consumo del tabaco con sus pacientes antes, durante y después del embarazo.
  • Los proveedores pueden descargar aquí la publicación “Help Your Pregnant and Postpartum Patients Quit Smoking: A Coaching Guide” (Ayude a sus pacientes durante el embarazado y después del parto a dejar de fumar: Una guía de asesoramiento) del Departamento de Salud.
  • La guía detallada de los recursos de la Ciudad y del Estado para dejar de fumar tanto para consumidores como proveedores se puede encontrar aquí. Esta guía incluye información sobre NYC Quits, NYC Treats Tobacco y la tarjeta de descuento en medicamentos BigAppleRx, una tarjeta gratis que proporciona descuentos en los medicamentos para dejar de fumar.

CONTACTO PARA LOS MEDIOS: (347) 396-4177

Christopher Miller/Julien Martinez: PressOffice@health.nyc.gov