El Departamento De Salud Publicó Un Informe Sobre La Pobreza De Los Vecindarios Y Las Enfermedades Infecciosas 

El informe analiza la relación entre la pobreza y las 38 enfermedades infecciosas cuya declaración es obligatoria

La información se utilizará para apoyar a los programas que reducen las disparidades de salud al enfocarse en el compromiso hacia enfermedades específicas, esfuerzos educativos y otras medidas de prevención


2 de marzo de 2016 — El Departamento de Salud publicó hoy el informe de datos epidemiológicos titulado "La pobreza en los vecindarios y las enfermedades infecciosas: Desigualdades de salud en la ciudad de Nueva York". El informe aborda la relación entre 38 enfermedades específicas y la pobreza. El informe examina los índices del nivel de pobreza basados en censos de los nuevos casos de enfermedades que deben ser reportadas, tales como el VIH/Sida y la tuberculosis, diagnosticados entre 2006 y 2013. Los investigadores determinaron que los neoyorquinos que viven en vecindarios cuyo nivel de pobreza es muy alto mostraron más probabilidades de que les diagnosticaran 21 de las 38 enfermedades examinadas, en comparación con las personas que viven en vecindarios con bajos niveles de pobreza. El Departamento de Salud utilizará la información para apoyar a los programas que reducen las disparidades de salud al enfocarse en el compromiso hacia enfermedades específicas, esfuerzos educativos y otras medidas de prevención. El informe se encuentra en el sitio web de la agencia, en nyc.gov/health.

"Estamos comprometidos a reducir las alarmantes inequidades de salud presentes en muchos de nuestros vecindarios. Se utilizará la información como recurso adicional para guiar a los diferentes programas que tenemos para ampliar los servicios y mejorar el acceso", dijo la comisionada de Salud, la Dra. Mary T. Bassett. "Seguiremos adoptando un enfoque comunitario para mejorar la salud de todos los neoyorquinos y esperamos poder trabajar con las organizaciones, las empresas y los residentes para lograrlo ".

Veintidós enfermedades mostraron más probabilidades de estar asociadas a los vecindarios con niveles muy altos de pobreza que a aquellos con niveles más bajos, incluyendo paludismo (malaria), hepatitis B crónica, hepatitis C crónica, gonorrea, infecciones por clamidia, VIH/Sida, tuberculosis y sífilis. Las posibles explicaciones a esta relación entre los vecindarios con alto nivel de pobreza en la ciudad de Nueva York varían desde los patrones de inmigración, hasta el aumento en la exposición a los factores de riesgo, tales como las redes sexuales o el uso de drogas inyectadas —que conllevan mayor riesgo—. La pobreza no solo influye en el riesgo de exposición a las enfermedades infecciosas, sino en la propensión a contraer enfermedades luego de haber sido expuesto.

"Este innovador análisis nos ayuda a entender mejor el efecto injusto e innecesario que tiene la pobreza sobre la salud de los neoyorquinos", dijo el Dr. Jay K. Varma, MD, comisionado adjunto para el Control de Enfermedades. "Trabajamos continuamente para adaptar nuestros programas de prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades a las personas y los vecindarios que tienen mayor riesgo".

"La desigualdad de salud entre nuestros vecindarios es uno de los problemas más urgentes que enfrenta nuestra ciudad”, dijo Corey Johnson, miembro del Concejo y presidente de la Comisión de Salud del Concejo. "La identificación de las enfermedades asociadas a estas disparidades es de vital importancia. La información que contiene este informe ayudará a los responsables de las políticas y a los líderes comunitarios a abordar las causas de raíz de estas desigualdades. Agradezco al Departamento de Salud y Salud Mental por este valioso informe".

"Mediante la identificación de las enfermedades y afecciones que están afectando de manera desproporcionada a los vecindarios con mayor nivel de pobreza, la administración del alcalde de Blasio y el Departamento de Salud y Salud Mental de la Ciudad de Nueva York están realizando un servicio público invaluable al ayudar a las autoridades de salud pública a reducir las desigualdades de salud a través de las iniciativas de difusión, tratamiento y prevención orientadas a las comunidades de bajos ingresos”, dijo Richard N. Gottfried, miembro de la Asamblea y presidente del Comité de Salud de la Asamblea

"El informe de hoy, que confirma la alta correlación entre la pobreza y las enfermedades infecciosas, pone en relieve todo el trabajo que queda por hacer en nuestra lucha por evitar la propagación de enfermedades de transmisión sexual como el VIH/Sida", expresó Brad Hoylman, senador del Estado. "A pesar de que la Ciudad de Nueva York ha hecho grandes avances en esta lucha, este informe, que viene solo días después de un estudio impactante de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades —que indica cuánta más probabilidad tienen las personas de la comunidad LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transgénero) de color de contraer el VIH en el transcurso de sus vidas—, es prueba positiva de que tenemos que hacer más para proteger a las comunidades vulnerables. Deseo agradecer al alcalde de Blasio y a la comisionada Bassett este informe, que ayudará a los legisladores a dedicar recursos orientados a terminar, de una vez por todas, con el azote del sida en nuestra ciudad".

Puntos clave
  • La relación entre la hepatitis C y la pobreza se puede deber al uso de drogas inyectadas. El uso de drogas inyectadas es un factor de riesgo importante en la transmisión de la hepatitis C y es más común en los vecindarios con mayor nivel de pobreza.
  • La hepatitis B crónica ocurre principalmente entre las poblaciones de neoyorquinos de origen extranjero, especialmente de China; que tienden a vivir en vecindarios con niveles altos de pobreza.
  • Los índices más altos de gonorrea y clamidia entre las personas que viven en los vecindarios de nivel más alto de pobreza se pueden relacionar con las redes sexuales; existe mayor riesgo de infectarse si los compañeros sexuales de su vecindario ya están infectados y no han recibido tratamiento. Otros factores contribuyentes podrían incluir las barreras al acceso a la información de reducción de riesgos y su uso, así como a los servicios de salud sexual.
  • Los altos índices de diagnósticos recientes de VIH/Sida entre las personas que viven en los vecindarios con mayor nivel de pobreza probablemente se relacionen con una combinación de la población y los factores socioeconómicos (por ejemplo, edad, raza, origen étnico, educación, vivienda y empleo) que influyen en la frecuencia de VIH/Sida, las redes sexuales y el riesgo correspondiente.
  • La pobreza no solo influye en el riesgo de exposición a las enfermedades infecciosas, sino en la propensión a contraer enfermedades tras la exposición. Los riesgos varían en todos los niveles de pobreza; además de las veintiuna enfermedades asociadas con los niveles altos de pobreza, se relacionaron otras diez enfermedades con la residencia en áreas de bajo nivel de pobreza.
El Departamento de Salud ha tomado varias medidas importantes para abordar las inequidades de salud en la ciudad de Nueva York y conectar a los neoyorquinos con la atención y las pruebas necesarias. La agencia progresado en el tratamiento de los problemas de salud en cada comunidad y ha promovido programas e iniciativas eficaces, aunque siguen existiendo muchas disparidades. 

Para abordar las disparidades de salud en la ciudad de Nueva York, el Departamento de Salud creó el Centro para la Equidad en Salud (CHE, por sus siglas en inglés). El CHE aborda las disparidades de salud que resultan de una carga excesiva de mala salud y mortalidad prematura en las comunidades de color de la ciudad de Nueva York. El centro se enfoca en tres áreas clave: aprovechamiento de cambios en las políticas para integrar mejor la atención médica primaria y la salud pública para atender las necesidades de salud de las comunidades, el desarrollo de colaboración entre agencias para abordar las causas de raíz de las disparidades de salud y el aumento del acceso a la atención al incrementar el acceso a servicios en los vecindarios con los peores resultados de salud.

En el 2015, la administración del alcalde de Blasio lanzó One New York: The Plan for a Strong and Just City ("Una Nueva York: el Plan para una Ciudad Fuerte y Justa"). Uno de los muchos objetivos es garantizar que todos los neoyorquinos vivan una vida larga y saludable. La mortalidad prematura está estrechamente relacionada con la pobreza y la falta de acceso a los servicios esenciales. La Ciudad está comprometida a reducir las tasas de mortalidad prematura 25 por ciento para el año 2040, con el objetivo de disminuir drásticamente las disparidades entre los grupos raciales/étnicos. 

En octubre del año pasado, la Ciudad lanzó Take Care New York 2020 (Cuídate Nueva York 2020, TCNY 2020), un plan de salud integral que identifica las áreas clave para la mejora de la salud a lo largo y ancho de la ciudad y lograr avances en la equidad en salud. TCNY 2020 incluye un enfoque de participación comunitaria sin precedentes, en el que los miembros de la comunidad clasifican y priorizan los indicadores de salud de su vecindario en los que desean concentrarse y mejorar. Estas clasificaciones se usan para desarrollar planes de acción locales que se centrarán en los problemas de salud identificados como de mayor prioridad por los residentes, durante las consultas comunitarias. Como recurso adicional en el proceso de consulta a la comunidad, el Departamento de Salud desarrolló los perfiles de salud de cada distrito comunitario de la ciudad. Estos perfiles resaltan las inequidades y son informes integrales que incluyen 42 indicadores que se relacionan con la salud y otros que no.

A principios de este año, durante el discurso del estado de la ciudad, el alcalde de Blasio anunció la apertura de nuevas clínicas de salud comunitarias con el plan Caring Neighborhoods —que ampliará significativamente los servicios de atención primaria en las áreas de la ciudad que tienen necesidades de atención médica insatisfechas—, además de la apertura de tres nuevos Centros de Acción de Salud en el Vecindario que brindarán espacio para los necesarios servicios integrales no clínicos en edificios subutilizados que son propiedad de la Ciudad, ubicados en comunidades con altos índices de mortalidad infantil y adulta.

La administración del alcalde de Blasio también se ha comprometido a aumentar el acceso a las pruebas y al tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH/Sida.
El 1.o de febrero el Departamento de Salud anunció el horario extendido de servicio de sus clínicas para enfermedades de transmisión sexual en la ciudad. Las nuevas mejoras de servicio son un componente de las iniciativas de la Ciudad para terminar eficazmente con la epidemia del sida. El Plan de la Ciudad de Nueva York para Terminar con la Epidemia incluye una inversión de $23 millones parar el año fiscal 2017 para incrementar los programas de prevención del VIH y la atención médica que beneficiarán a casi 200 000 neoyorquinos al año cuando se haya terminado de implementar. El plan pretende disminuir la transmisión del VIH en la ciudad de Nueva York al reducir la cantidad anual de nuevas infecciones por el VIH, lo cual es parte de un objetivo a nivel estatal de no reducir los casos a menos de 750 por año para el año 2020.

Los obstáculos más comunes para el tratamiento de la hepatitis C en la ciudad de Nueva York son el uso activo de alcohol o drogas, otros estados médicos y los problemas de salud mental. El Departamento de Salud está ayudando a abordar este problema con Project INSPIRE ("Proyecto Inspira"), un proyecto de tres años que tiene la intención de demostrar que la coordinación de la cuidados mejora con la atención médica y reduce los costos para los pacientes de hepatitis C. Hasta la fecha, Project INSPIRE ha inscrito a 1370 pacientes en un programa diseñado para apoyarlos antes y durante el tratamiento para la hepatitis C, mientras encauza la salud mental, el abuso de sustancias y otros problemas de salud. Además, la agencia está implementando iniciativas directas para controlar la hepatitis C a través de su programa de hepatitis viral y está planificando empezar a ofrecer pruebas de hepatitis C en sus clínicas de enfermedades de transmisión sexual.

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