Datos sobre las vacunas contra el COVID-19

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La vacuna le protege de enfermarse de COVID-19. No importa la edad que tenga, el COVID-19 puede provocar complicaciones y la muerte. Incluso si ha tenido COVID-19, es importante vacunarse porque disminuye el riesgo de volver a contraer COVID-19 y puede evitar que se lo transmita a otras personas.

Además, vacunarse protege a las personas cercanas a usted, en particular a aquellos que no pueden vacunarse, como los niños. La vacunación, junto con otras medidas de prevención, puede ayudarnos a poner fin a la emergencia de salud pública por el COVID-19.

A continuación, se presenta información sobre las vacunas que incluye cómo funcionan, cuándo y dónde vacunarse y qué esperar cuando se vacuna.

Desarrollo de las vacunas y autorización

Creación y pruebas

Las vacunas contra el COVID-19 siguieron las mismas etapas de desarrollo que otras vacunas: fueron desarrolladas y probadas en un laboratorio y luego sometidas a ensayos clínicos monitoreados minuciosamente por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los EE. UU.

Los ensayos clínicos incluyen la prueba de la vacuna en personas para ver si es segura y eficaz. Las vacunas contra el COVID-19 se probaron en decenas de miles de personas de diferentes sexos, edades, razas y origen étnico que se presentaron como voluntarios para formar parte de los ensayos clínicos.

Plazo de producción

El desarrollo de las vacunas contra el COVID-19 implicó una cantidad de recursos sin precedentes. Se han invertido miles de millones de dólares y cientos de científicos de todo el mundo han trabajado continuamente en el desarrollo de las vacunas desde la primavera de 2020. Los científicos se basaron en muchos años de investigación de otras vacunas, incluyendo la investigación sobre vacunas para otros coronavirus.

El gobierno federal aportó fondos especiales para permitir que el desarrollo, la evaluación y la producción de vacunas sucedieran al mismo tiempo. Esto les permitió a las compañías comenzar a fabricar vacunas incluso antes de que fueran autorizadas para su administración. El gobierno federal, los departamentos de salud estatal y local, y los proveedores de atención de salud han estado trabajando durante meses en la planificación del almacenamiento, la distribución, los suministros y demás cuestiones de logística. El objetivo era suministrar y administrar las vacunas tan pronto como se autorizara su uso.

Autorización de Uso de Emergencia

En una emergencia, la FDA puede permitir que las vacunas (y otros tratamientos) se utilicen mediante una Autorización de Uso de Emergencia (Emergency Use Authorization, EUA). Las vacunas de Pfizer y Moderna recibieron una EUA.

Todas las vacunas para las cuales se emita una EUA deben ser sometidas a los mismos ensayos clínicos a los que se someten todas las demás vacunas. La FDA puede otorgar una EUA solamente si existe evidencia sólida que indique que los beneficios de recibir la vacuna compensan los riesgos para los pacientes.

La FDA también espera que los fabricantes cuyas vacunas contra el COVID-19 sean autorizadas mediante una EUA continúen los ensayos clínicos para recibir información adicional de seguridad y eficacia, y soliciten su aprobación (licencia).


Seguridad y eficacia de las vacunas

Pruebas y control de seguridad

Las vacunas autorizadas demostraron ser seguras en los ensayos clínicos. En estos ensayos, la vacuna se prueba en decenas de miles de voluntarios. El proceso fue monitoreado cuidadosamente por la FDA y otras organizaciones.

Con el fin de garantizar la seguridad de las vacunas:

  • La FDA revisó los planes y protocolos de los ensayos clínicos para asegurarse de que los procedimientos cumplieran con los más altos estándares científicos y éticos.

  • Los ensayos clínicos fueron monitoreados en forma minuciosa por juntas de control de seguridad de los datos conformadas por expertos independientes (personal médico, expertos en cuestiones éticas, estadísticos, promotores de los derechos de los pacientes), entre otros grupos.

  • Científicos y profesionales médicos de la FDA evaluaron toda la información disponible para determinar si debían autorizarse las vacunas.

  • Varias agencias y organizaciones federales continúan monitoreando la seguridad de las vacunas mientras se administran.

Seguimiento de reacciones alérgicas/adversas

Los proveedores de atención de salud están obligados a informar ciertos eventos adversos posteriores a la vacunación en un sistema nacional de informes, llamado Sistema para Reportar Eventos Adversos a la Vacuna (VAERS, por sus siglas en inglés), gestionado por los CDC y la FDA.

Las personas también pueden informar efectos secundarios u otras reacciones por su cuenta en VAERS en línea o llamando al 800-822-7967.

Los CDC también han desarrollado una aplicación para teléfonos celulares llamada V-safe que las personas pueden usar para informar reacciones a la vacuna.

Eficacia

Ambas vacunas son muy eficaces.

En ensayos clínicos, la vacuna de Pfizer demostró tener un 95 % de eficacia y la vacuna de Moderna, un 94 % de eficacia en la protección de los participantes de los ensayos del COVID-19. Esto significa que al menos nueve de cada 10 personas vacunadas durante los ensayos estaban protegidas contra la enfermedad.

Ambas vacunas demostraron ser seguras y eficaces en todos los grupos de diferentes sexos, edades, razas y orígenes étnicos incluidos en los ensayos clínicos.

Parálisis facial

De las decenas de miles de personas que recibieron una de las dos vacunas en los ensayos clínicos, unas pocas presentaron parálisis facial. Sin embargo, la FDA no determinó que estos casos fueran causados por las vacunas. La tasa de parálisis facial observada en los ensayos clínicos no superó la tasa esperada en la población general.

Las personas que hayan tenido parálisis facial pueden vacunarse. Si ha tenido parálisis facial y tiene dudas sobre la vacunación, hable con su proveedor de atención de salud.

Guillain-Barré

No se han informado casos de síndrome de Guillain-Barré tras la vacunación en participantes en los ensayos clínicos de Pfizer ni de Moderna. Las personas que hayan tenido síndrome de Guillain-Barré pueden vacunarse.

Si ha tenido síndrome de Guillain-Barré y tiene dudas sobre la vacunación, hable con su proveedor de atención de salud.

Fertilidad

No se ha demostrado que la infertilidad sea un problema en mujeres que hayan tenido COVID-19, por lo que no se espera que sea un problema para la vacunación. Las personas que están buscando un embarazo ahora o planean intentarlo en el futuro pueden vacunarse. Las vacunas se monitorean y prueban antes y después de autorizar su uso. No existen pruebas de problemas de fertilidad como un efecto secundario de la vacuna contra el COVID-19, ni de ninguna otra vacuna.

Las alegaciones de infertilidad se basan en una malinterpretación de la ciencia. Las vacunas contra el COVID-19, al igual que muchas otras vacunas, funcionan enseñándole al cuerpo a crear anticuerpos para combatir contra el virus. Las dudas sobre la infertilidad se sustentan en la idea de que los anticuerpos atacarán a una proteína de la placenta que tiene unas pocas características en común con una proteína del virus del COVID-19. Sin embargo, las dos proteínas son muy diferentes y nuestro sistema inmunitario es lo suficientemente inteligente como para reconocer la diferencia. Actualmente no existen pruebas de que estos anticuerpos ocasionarán problemas en el embarazo, incluyendo el desarrollo de la placenta.

La vacuna no causa COVID-19

Ni la vacuna de Pfizer ni la de Moderna contienen el virus que causa el COVID-19. No es posible contagiarse de COVID-19 a través de la vacuna.


Componentes de la vacuna y su funcionamiento

Vacunas con ARN mensajero (ARNm)

Tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna son vacunas con ARN mensajero (ARNm). El ARNm es una molécula que contiene el esquema para hacer proteínas. Estas son las primeras vacunas de ARNm que se autorizan, pero esta tecnología se ha estudiado durante más de 30 años.

Las vacunas de ARNm funcionan de la siguiente manera:

  1. Las moléculas de ARNm ingresan al cuerpo con instrucciones sobre cómo crear una proteína que forma parte del virus que causa el COVID-19.

  2. Las proteínas generadas provocan que el cuerpo produzca anticuerpos (proteínas especiales que combaten una infección específica) y otras defensas.

  3. Luego, el cuerpo destruye el ARNm.

  4. Si una persona está expuesta al COVID-19 después de haber recibido la vacuna, el cuerpo podrá reconocer el virus y producir anticuerpos y otras defensas para combatirlo.

En conclusión, el ARNm es como un correo electrónico que se le envía al cuerpo con instrucción sobre cómo identificar y destruir el virus. El cuerpo usa estas instrucciones y luego elimina el correo electrónico por completo.

El ARNm no afecta ni interactúa con el ADN de una persona.

Componentes

Además del ARNm, las vacunas contienen solamente los siguientes tipos de componentes:

  • Lípidos: los lípidos son moléculas de grasa que no se disuelven en agua. Estos rodean al ARNm y lo protegen para que no se rompa antes de entrar en las células. El polietilenglicol es un ejemplo de lípido incluido en la vacuna

  • Sales, ácido acético y aminas: se usan para proteger a las células porque mantienen el pH (el nivel de acidez) de la vacuna en un valor similar al del pH del cuerpo. La vacuna de Pfizer contiene cuatro sales, incluyendo la sal de mesa. La vacuna de Moderna contiene ácido acético (el ácido presente en el vinagre), una sal y dos compuestos orgánicos derivados del amoníaco conocidos como aminas.

  • Azúcar: el azúcar ayuda a evitar que los lípidos se adhieran entre ellos o a los lados del vial de la vacuna.

Las vacunas no contienen:

  • Antibióticos
  • Hemoderivados
  • ADN
  • Hemoderivados
  • Gelatina
  • Gluten
  • Mercurio
  • Microchips
  • Cerdo u otros productos de origen animal
  • El virus que causa el COVID-19

Puede consultar una lista completa de los componentes de la vacuna de Pfizer (PDF, en inglés) y de la vacuna de Moderna (PDF, en inglés).

Período de acción de las vacunas

Aún no sabemos durante cuánto tiempo las vacunas protegen a las personas contra el COVID-19. Es posible que se necesite una vacuna cada año, como sucede con la vacuna contra la gripe, o que se necesite una administración adicional o refuerzo, como sucede con la vacuna contra el tétanos. También es posible que no se requiera otra vacuna después de las primeras dos dosis.

La investigación constante y el tiempo nos dirán cuánto dura la protección de las vacunas y si se necesitarán más dosis. Los participantes de ensayos clínicos continuarán siendo monitoreados y con el tiempo aprenderemos más de los millones de personas que se están vacunando en todo el mundo.

Efecto sobre la transmisión de la enfermedad

Los ensayos clínicos demostraron que las vacunas de Pfizer y de Moderna son eficaces en la prevención de los síntomas de COVID-19 y la forma grave de la enfermedad del COVID-19.

Se necesita continuar con las investigaciones para determinar si las vacunas evitan que las personas se contagien y transmitan el virus.

Inmunidad colectiva

La inmunidad colectiva se da cuando una cantidad suficiente de personas en una población tiene inmunidad (protección) contra una enfermedad contagiosa, de modo que es poco probable que la enfermedad se propague. Como consecuencia, incluso las personas que no están vacunadas corren un riesgo menor de infectarse. El porcentaje de la población que necesita tener inmunidad para lograr la inmunidad colectiva es diferente para cada enfermedad.

En el caso del COVID-19, los expertos aún no saben qué porcentaje de personas debería vacunarse para lograr la inmunidad colectiva. Sin embargo, aún antes de lograr la inmunidad colectiva, la vacunación de una gran cantidad de personas disminuirá el número de individuos que se enferman y son hospitalizados o mueren a causa del COVID-19.

Nuevas variantes/cepas del virus

Es normal que un virus mute (cambie) con el tiempo y que se generen nuevas variantes. Se han identificado diversas variantes del virus que causa el COVID-19. Algunas de ellas parecen transmitirse más fácil y rápidamente que otras, lo que puede llevar a más casos de COVID-19.

Se espera que las vacunas proporcionen protección contra las variantes emergentes detectadas hasta la actualidad, aunque los datos aún son preliminares. Los científicos trabajan para conocer más sobre estas variantes y cómo afectan a las vacunas.


Elegibilidad para la vacunación

Elegibilidad actual

Es probable que las vacunas contra el COVID-19 estén disponibles para la mayoría de los neoyorquinos para mediados del 2021. Hasta que haya un suministro suficiente disponible, se está priorizando a las personas con mayor riesgo de contagiarse de COVID-19 o de contraer una forma grave de COVID-19.

El Estado de Nueva York (NYS, por sus siglas en inglés) determina qué grupos se priorizan y los plazos para la distribución en todo el estado. La priorización se basa en el asesoramiento que emite el Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación de los CDC.

Para obtener una lista completa de las personas elegibles para vacunarse ahora, visite COVID-19: Vaccine Eligibility (COVID-19: Elegibilidad para recibir la vacuna).

El estado migratorio no importa

Las vacunas contra el COVID-19 están disponibles para personas con todos los estados migratorios. Su estado migratorio no nos importa y no se le preguntará sobre eso en el centro de vacunación.

Vacunarse contra el COVID-19 no se considera un beneficio público incluido en la regla de la carga pública. Tampoco afectará de manera negativa su solicitud de inmigración o la de su familia.

Restricciones por edad y disponibilidad para niños

Las personas de 16 años o más pueden vacunarse.

Quienes tengan 16 o 17 años solo pueden recibir la vacuna de Pfizer, ya que la vacuna de Moderna solo se autorizó para personas de 18 años o más. Para la vacunación de personas de 16 y 17 años, se requiere un asentimiento del adolescente y un consentimiento de sus padres.

Recientemente, Pfizer y Moderna han comenzado estudios para determinar si sus vacunas son seguras para niños. Si se demuestra que una vacuna es segura y eficaz en niños, la FDA puede autorizar su administración en niños. Lo más probable es que esto ocurra entre mediados y finales de 2021.


Historial médico y consideraciones clínicas

Alergias

La mayoría de las alergias no son una preocupación para la vacunación contra el COVID-19. Puede vacunarse si tiene antecedentes de reacciones alérgicas no relacionadas con vacunas o medicamentos inyectables (como alergias a alimentos, antibióticos u otros medicamentos que se toman por boca, caspa de animales, venenos, ácaros del polvo, polen, moho, humo de cigarrillo o látex) o si tiene un historial familiar de reacciones alérgicas.

Si tiene antecedentes de reacciones alérgicas graves (como anafilaxia) a cualquier cosa, infórmeselo al proveedor que le aplica la vacuna para que pueda monitorearlo más de cerca.

Los siguientes antecedentes de reacciones alérgicas pueden considerarse en la decisión sobre la vacunación:

  • Si un proveedor de atención de salud le diagnostica una reacción alérgica inmediata de cualquier grado de gravedad a un componente de una vacuna de ARNm (incluyendo el polietilenglicol o el polisorbato), no debe recibir esa vacuna.

  • Si un proveedor de atención de salud le diagnostica una reacción alérgica inmediata de cualquier grado de gravedad después de recibir la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19, no debe recibir la segunda dosis. Su proveedor de atención de salud puede derivarlo a un especialista en alergias e inmunología para que le proporcione más atención y asesoramiento.

  • Si ha tenido alguna vez una reacción alérgica a una vacuna diferente o a un medicamento inyectable, hable con su proveedor de atención de salud antes de recibir la vacuna. Si decide vacunarse, infórmele a proveedor que le administra la vacuna para que pueda monitorearlo más de cerca luego de recibirla.

Si está actualmente enfermo de COVID-19

Si usted tiene conocimiento de que actualmente tiene COVID-19 o síntomas de COVID-19, debe esperar hasta haberse recuperado y finalizado el aislamiento para evitar exponer a otras personas en el centro de vacunación mientras sea contagioso.

Esto significa que no debe vacunarse hasta que se cumpla todo lo siguiente:

  • Hayan pasado al menos 10 días desde que comenzaron los síntomas (o, si no tuvo síntomas, 10 días desde la fecha que le hicieron la prueba).
  • No haber tenido fiebre en las últimas 24 horas sin haber tomado medicamentos para bajar la fiebre.
  • Si tuvo síntomas, hasta que hayan mejorado todos los síntomas.

Si padecido la enfermedad del COVID-19

Es posible contraer COVID-19 más de una vez. Por eso, si ya ha tenido COVID-19, debe vacunarse. Además, la vacuna puede mejorar la protección que su cuerpo ya ha creado.

No existen pruebas de que haber tenido COVID-19 haga que una persona tenga una mala reacción a la vacuna.

Exposición reciente al COVID-19

Si recientemente estuvo en contacto cercano con una persona que tiene COVID-19 (a menos de 6 pies de distancia por al menos 10 minutos en un período de 24 horas), debe esperar para vacunarse hasta haber estado en cuarentena durante 10 días desde su última exposición.

Otras vacunas

Debe recibir su vacuna contra el COVID-19 al menos 14 días antes o después de recibir cualquier otra vacuna.

Todas las personas deben recibir una vacuna contra la gripe y una vacuna contra el COVID-19.

Embarazo y lactancia materna

Las personas embarazadas o en periodo de lactancia pueden optar por vacunarse.

Existe poca información sobre la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 en personas embarazadas, ya que estas no participaron en los ensayos clínicos, excepto unas pocas que estaban embarazadas y no lo sabían, o que quedaron embarazadas después.

Las personas en período de lactancia tampoco fueron incluidas en los ensayos clínicos. Sin embargo, los datos indican que el COVID-19 no se transmite por la leche materna y no se cree que las vacunas de ARNm sean un riesgo para el bebé lactante.

Si está intentando quedarse embarazada, puede vacunarse y no es necesario evitar el embarazo después de recibir la vacuna.

Si está embarazada o amamantando, consulte con su proveedor de atención de salud sobre la vacunación.

Enfermedad autoinmunitaria/estado inmunodeprimido y afecciones preexistentes

Las personas con enfermedades autoinmunitarias o en estado inmunodeprimido por otra causa (por ejemplo, tratamiento contra el cáncer u otro medicamento) pueden optar por vacunarse. Sin embargo, en los ensayos clínicos no participaron personas inmunodeprimidas, por lo que no existen datos sobre la seguridad o la eficacia de las vacunas en este grupo.

En términos generales, las personas con afecciones crónicas preexistentes u otras afecciones médicas pueden vacunarse. Muchas personas que formaron parte de los ensayos clínicos tenían afecciones de salud preexistentes y no se detectaron problemas.

Si tiene dudas sobre una afección preexistente, o si su estado es inmunodeprimido, hable con su proveedor de atención de salud sobre la vacunación.


Vacunarse

Ubicaciones

Algunas personas, como muchos trabajadores del área de la atención de salud y socorristas pueden vacunarse mediante su empleador. Las personas que viven o trabajan en un centro donde conviven grupos de personas, como una residencia para personas mayores, pueden vacunarse en el mismo lugar.

Las vacunas también están disponibles en algunos hospitales, clínicas comunitarias y farmacias, y en centros de vacunación gestionados por la Ciudad en toda la ciudad. Muchos centros, incluyendo los centros gestionados por la Ciudad, requieren que pida una cita. Las citas son limitadas en función del suministro de vacunas, por lo que debe verificar con frecuencia si no ve turnos vacantes.

Para encontrar un centro de vacunación:

  • Visite NYC Vaccine Finder (Buscador de vacunas de NYC). Puede buscar por dirección, código postal o por su ubicación actual.

  • Si necesita asistencia para pedir una cita en un centro de vacunación gestionado por la Ciudad, llame al 877-829-4692 y presione 1 cuando se le pida.

No pida una cita si no es elegible actualmente para recibir la vacuna.

No se requiere una prueba de diagnóstico/anticuerpos antes de la vacunación

No necesita realizarse una prueba para detectar la infección de COVID-19 antes de vacunarse.

Tampoco es necesario que se realice la prueba de anticuerpos, que detecta si ya ha tenido COVID-19 en el pasado. Se recomienda la vacunación para personas que anteriormente hayan tenido COVID-19, incluso si el resultado de su prueba de anticuerpos es positivo. Es posible volver a contraer COVID-19, y la vacunación puede reforzar su inmunidad natural.

No es necesario pagar ni proporcionar su número de Seguro Social para vacunarse.

La vacuna se proporciona sin costo para todas las personas. No es necesario que proporcione su número de Seguro Social para recibir la vacuna.

No se le cobrará, incluso si no tiene seguro médico. Si tiene seguro, lleve su tarjeta del seguro. Es posible que el proveedor de la vacuna le facture el costo a su seguro médico, pero usted no tendrá que pagar un copago ni ninguna otra tarifa.

Si alguien intenta cobrarle una tarifa o pedirle información de su tarjeta de crédito, o si le piden su número de Seguro Social, es probable que se trate de una estafa o un fraude y deba acudir a otro lado para vacunarse.

Denuncie los casos de fraude o abuso relacionados con la vacuna en línea ante la fiscal general de NYS (seleccione "File a Complaint" [Presentar una reclamación]). También puede llamar al 833-829-7226 o enviar un correo electrónico a stopvaxfraud@health.ny.gov.

Prueba de elegibilidad

Deberá presentar una prueba de elegibilidad cuando vaya a vacunarse.

Antes de vacunarse, se le pedirá que complete en línea el formulario de vacunación contra el COVID-19 de NYS, que incluye una autodeclaración sobre la elegibilidad para la vacunación.

Conozca más acerca de qué debe hacer para demostrar que es elegible para vacunarse.

Prepárese para la cita de vacunación

No necesita hacer nada especial antes de la vacunación. Vuelva a programar la cita si tiene síntomas de COVID-19 o no se siente bien.

Recuerde usar una cobertura facial al asistir a su cita y llevar:

  • Su tarjeta de seguro médico, si tiene
  • Los documentos que prueben que es elegible para vacunarse (mencionados anteriormente)
  • Su tarjeta de vacunación (solo para la cita de la segunda dosis)

Cómo se aplica la vacuna

Las vacunas contra el COVID-19 son vacunas intramusculares. Se administran con una inyección en el brazo, de igual manera que las vacunas contra la gripe, el sarampión, el tétanos y muchas otras. Tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna requieren dos dosis administradas con varias semanas de diferencia.

Elección de la vacuna

Las vacunas de Pfizer y Moderna son similares y ambas han demostrado ser seguras y eficaces. Las dos son vacunas de ARNm, tienen tipos de componentes similares, requieren dos dosis y pueden causar efectos secundarios de leves a moderados.

Una diferencia clave entre las vacunas es que la vacuna de Pfizer está autorizada para personas de 16 años en adelante, mientras que la de Moderna está autorizada para personas de 18 años o más. Además de eso, las principales diferencias entre las vacunas están relacionadas con el modo de almacenamiento y distribución. Los centros de vacunación, por lo general, tendrán disponible una de las dos vacunas.

La segunda dosis

Ambas dosis deben ser de la misma vacuna. Si recibe la vacuna de Pfizer, debe recibir una segunda dosis de la vacuna de Pfizer entre 21 y 42 días después de la primera dosis. Si recibe la vacuna de Moderna, debe recibir una segunda dosis de la vacuna de Moderna entre 28 y 42 días después de la primera dosis. No debe recibir la segunda dosis antes de la fecha recomendada.

Si no puede recibir la segunda dosis durante el intervalo recomendado, recíbala lo antes posible después de ese intervalo. No importa cuánto tiempo haya pasado; aun así, debe recibir la segunda dosis. Si recibe la segunda dosis después del intervalo recomendado, igualmente necesitará solo dos dosis en total.

El Estado de Nueva York requiere que las personas reciban la primera y la segunda dosis en la misma ubicación.

Tarjeta de vacunación

Después de recibir la primera dosis, recibirá una tarjeta con su nombre, su fecha de nacimiento, la vacuna que recibió y el lugar y la fecha de administración. Su tarjeta de vacunación es un registro médico importante. Guárdela en un lugar seguro y haga una fotocopia o sáquele una fotografía por si la pierde.

Debe llevar esa tarjeta cuando acuda a recibir la segunda dosis. Si olvida llevar la tarjeta o la pierde, igual puede vacunarse. El proveedor de vacunación puede buscar su nombre en la computadora para verificar los datos de su primera vacunación.

Si pierde la tarjeta, puede obtener una prueba de su vacunación del Citywide Immunization Registry (Registro de Vacunación de la Ciudad). Este contiene registros de personas vacunadas en NYC y algunos registros de residentes de NYC vacunados fuera de la ciudad.

Si tiene una tarjeta IDNYC, puede acceder a su registro de vacunación (y los de sus hijos menores de edad) en el sitio web My Vaccine Record (Mi Registro de Vacunación). Si no tiene una tarjeta IDNYC, su proveedor de atención de salud debe poder acceder a sus registros e imprimirle la información.

Posibles efectos secundarios

La mayoría de las personas informan algunos efectos secundarios de la vacuna, que suelen ser signos de que el cuerpo está desarrollando protección. Los efectos secundarios comunes incluyen dolor o inflamación en el brazo donde recibió la vacuna, dolor de cabeza, dolor de cuerpo, cansancio y fiebre. Reciba la segunda dosis incluso si ha presentado efectos secundarios después de la primera dosis, a menos que su proveedor de atención de salud le indique que no debe recibirla.

Los efectos secundarios:

  • Por lo general, son de leves a moderados
  • Por lo general, comienzan en los primeros tres días después de la vacunación (el día después de la vacunación es el más común) y duran uno o dos días
  • Son más comunes después de la segunda dosis
  • Son menos comunes en los adultos mayores

Algunos síntomas, como la tos, la dificultad para respirar, el dolor de garganta y la pérdida del gusto u olfato no son reacciones a la vacuna. Estos síntomas pueden significar que ha contraído COVID-19 u otra infección antes de vacunarse o inmediatamente después. Si tiene uno de estos síntomas, debe hacerse una prueba de detección de COVID-19, quedarse en casa y no ir a trabajar ni a la escuela, monitorear su salud y comunicarse con su proveedor de atención de salud en caso de que sea necesario.

Usted no puede contraer COVID-19 al vacunarse.

Control de los efectos secundarios

Para reducir el dolor o la inflamación en el lugar de la inyección, coloque un paño limpio húmedo y frío sobre el área y use o ejercite el brazo. Llame a su proveedor de atención de salud si tiene algún efecto secundario que le preocupe o no desaparezca después de unos días, o si el enrojecimiento o dolor en el lugar donde recibió la vacuna aumenta después de 24 horas.

También puede hablar con su proveedor sobre la posibilidad de tomar un medicamento de venta sin receta médica, como acetaminofén (Tylenol) o ibuprofeno (Advil), para aliviar el dolor o la incomodidad.

Informe los efectos secundarios

Es útil informar los efectos secundarios para que los expertos en salud pública puedan hacer un seguimiento de los efectos de la vacuna. Esto es particularmente importante con una vacuna nueva. Puede informar los efectos secundarios a través de la aplicación para teléfonos celulares V-safe de los CDC. También puede informar los efectos secundarios en línea en el Sistema de Informe de Eventos Adversos a la Vacuna (VAERS) de los CDC y la FDA o llamando al 800-822-7967.

Las reacciones alérgicas son poco frecuentes

Según el conocimiento que tenemos hasta la fecha, las reacciones alérgicas a la vacuna son poco frecuentes.

Las reacciones alérgicas suelen comenzar en el plazo de unos minutos a una hora después de recibir la vacuna. Los signos de una reacción alérgica grave pueden incluir dificultad para respirar, hinchazón de la cara y la garganta, aceleración del ritmo del corazón, sarpullido grave en todo el cuerpo, mareos y debilidad.

Si cree que tiene una reacción alérgica grave, llame al 911 o visite el hospital más cercano.


Después de la vacunación

Cuándo comienza la protección de la vacuna

Si bien puede tener un cierto grado de protección después de la primera dosis, las vacunas son mucho más eficaces después de la segunda dosis. No contará con la protección total de la vacuna hasta una a dos semanas después de recibir la segunda dosis.

Resultados de la prueba de detección de COVID-19

Las vacunas no hacen que las pruebas de diagnóstico (viral) del COVID-19 arrojen resultados positivos. Sin embargo, es posible que la vacuna haga que el resultado de la prueba de anticuerpos sea positivo, ya que parte del funcionamiento de la vacuna es enseñarle al cuerpo a producir anticuerpos contra el virus que causa el COVID-19.

Siga tomando medidas de precaución

Debemos actuar con precaución hasta que más personas se vacunen y hasta que pase más tiempo para que comprendamos el efecto de las vacunas en la transmisión del COVID-19. Por lo tanto, debe seguir tomando medidas de prevención incluso después de haberse vacunado:

  • Quédese en su casa si está enfermo o si obtiene un resultado positivo en la prueba de COVID-19.
  • Mantenga una distancia de al menos 6 pies de las demás personas.
  • Use cobertura facial.
  • Lávese las manos a menudo.

Información médica y personal protegida

Su información personal está estrictamente protegida. La información básica sobre usted (como su nombre, dirección, número de teléfono, fecha de nacimiento, fecha de vacunación y vacuna recibida) se compartirá con el Departamento de Salud de NYC, tal como lo exige la ley, pero existen leyes estrictas vigentes que garantizan la confidencialidad de su información. No se solicitará ni se compartirá su número de Seguro Social, ni su estado migratorio.

El Departamento de Salud de NYC está obligado a enviar información de la vacunación a los CDC. Solamente se comparten con los CDC la fecha de nacimiento, el código postal, la raza, el origen étnico y el sexo de las personas. No compartimos ninguna otra información de identificación personal, incluyendo su nombre.


Requisitos para la vacunación

Gobierno y empleadores

No hay requisitos gubernamentales para que se vacune contra el COVID-19.

No sabemos lo que los empleadores pueden exigir con respecto a la vacunación.

Escuelas

Actualmente, las vacunas no están autorizadas para su administración en niños y adolescentes (excepto la vacuna de Pfizer, que puede administrarse en adolescentes de 16 años en adelante), por lo que no se las exigirá en las escuelas. No sabemos aún qué se exigirá para la asistencia a la escuela en caso de que se apruebe la administración de las vacunas en niños y adolescentes.

Recursos adicionales